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Alta performance sin burnout ¿es posible?

Team Flow está cambiando la forma de liderar

Si liderar hoy se siente pesado, tiene sentido.

Muchas personas llegan a sus roles de liderazgo con compromiso genuino, con deseo de hacer las cosas bien, con responsabilidad por los resultados… y aun así experimentan cansancio, fricción constante, conversaciones que cuestan, equipos que avanzan, aunque a un ritmo menor al que podrían.

Lo veo todos los días.

Y también veo algo más profundo: líderes que sienten que están empujando demasiado solos.

En estos meses estoy trabajando en un concepto que está empezando a tomar fuerza en el mundo organizacional, se llama Team Flow.

Tuve la oportunidad de conversar con Ray Lavoie, investigador principal del modelo que será publicado en Harvard Business Review, antes de su salida. Y lo más valioso: co-construimos juntos cómo se traduce este concepto en prácticas reales para equipos diversos.

Quiero compartir está experiencia porque cuando investigación rigurosa y desarrollo humano se encuentran, aparece algo muy expansivo.

¿Qué es Team Flow?

Team Flow es un estado colectivo donde un equipo entra en un ritmo compartido.

  • La conversación fluye.
  • Las ideas se unen.
  • Las personas se escuchan.
  • El trabajo avanza con naturalidad.
  • El esfuerzo existe.
  • La vivencia cambia.

Las personas aportan desde su mejor versión, conectadas con lo que hacen y con quienes las rodean.Cuando Team Flow aparece, suele sentirse como:

  • claridad interna,
  • foco,
  • disfrute sereno,
  • movimiento sostenido.

Y hay algo clave: Team Flow es observable, medible y entrenable.

¿Qué está mostrando la investigación?

Ray y su equipo analizaron cientos de horas de interacción humana en contextos diversos. Identificaron micro-señales que, cuando se sostienen en conjunto, habilitan Team Flow:

Lo que vimos al unir investigación y práctica

En nuestra conversación apareció una pregunta esencial: ¿Qué permite que un equipo rinda mejor sin pagar el precio del agotamiento? Ray aportó evidencia científica. Yo aporté años acompañando equipos reales. De ese diálogo nació un puente práctico que empezamos a integrar en Team Up.

Ese puente tiene cuatro capas que se nutren entre sí.

1-Suelo compartido: la confianza como experiencia diaria

El desempeño de un equipo se sostiene menos en procesos y más en la calidad del suelo relacional sobre el que camina. Ese suelo es la confianza. No como declaración, sino como experiencia cotidiana: micro-acciones, coherencias, gestos que se repiten.

Cuando la confianza está viva, el equipo respira distinto. Aparece más coraje para hablar, más apertura para escuchar y más honestidad en las conversaciones. Esa base vuelve posible algo más profundo: el Team Flow.

2- I La persona completa

Cada persona llega con una historia, valores, miedos, talentos y un momento vital propio. Team Flow aparece cuando el equipo habilita presencia genuina, la presencia consciente permite conexión. Y la conexión es el primer paso para construir juntos.

3- We  El ritmo relacional

Aquí vive la calidad del vínculo: cómo conversamos, cómo escuchamos, cómo gestionamos tensiones. Cuando el We es fuerte, el equipo regula fricciones rápido, puede disentir sin romperse y sostener foco sin rigidez. El Flow se siente porque la relación lo sostiene.

4- It El desafío

Team Flow necesita un desafío que valga la pena: un problema relevante, un objetivo significativo y un diseño de trabajo que ordene. El It alinea energía, propósito y acción.

Cuando las cuatro capas se encuentran

Team Flow emerge como consecuencia natural de un equipo que se reconoce, se escucha, se coordina y se anima a explorar. Entonces mejoran las decisiones, baja la fricción, crece la creatividad, disminuye el cansancio y el tiempo rinde más. El trabajo vuelve a tener sentido.

¿Cómo lo llevamos a la práctica?

En Team Up empezamos a medir energía colectiva, ritmo conversacional, construcción de ideas, momentos de sincronía y señales de apoyo. Y facilitamos Team Flow con prácticas simples: aperturas de presencia, dinámicas de construcción, medimos, transformamos y volvemos a medir.

Un mensaje para quien lidera

Cuando liderar empieza a sentirse pesado, muchas veces la respuesta no está en hacer más, sino en mirar distinto cómo está funcionando el equipo.

Tal vez el cansancio no venga de la falta de compromiso, sino de dinámicas que piden evolucionar. De formas de coordinar que ya cumplieron su ciclo. De conversaciones que necesitan otro ritmo.

Team Flow propone justamente ese corrimiento: pasar de sostener el movimiento desde el empuje individual a habilitar un ritmo compartido, donde la inteligencia colectiva se vuelve protagonista.

Es una manera más humana y sostenible de construir desempeño y una visión que ya se está utilizando para construir high-performing teams sin burnout.

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¡Gracias por tu tiempo!

Dr. Denise Dziwak- CEO Flourish Corp

Dra. Denise Dziwak es Ph.D. en Desarrollo Humano, fundadora y CEO de Flourish Corp. Ha acompañado a más de 5.000 líderes en América Latina en procesos de transformación cultural, liderazgo femenino y desarrollo de equipos de alto desempeño. Combina su experiencia corporativa en Fortune 500 con su formación científica en neurociencia, desarrollo adulto y liderazgo consciente. Su propósito: ayudar a las personas y organizaciones a florecer desde la autenticidad, la salud colectiva y el poder de la conexión humana.

Linked In / Instagram

​
Dziwak, D. (2023). Life balance, flow and trust in teams. Organization Development Review, 57(3).
Lavoie, R., Mainemelis, C., & Kark, R. (2024). Group flow: A theory of group member interactions in the moment and over time. Academy of Management Review.

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