Ir al contenido

"Sé tú misma en el trabajo" es un consejo incompleto

Lo que la investigación con mujeres líderes de América Latina, Harvard y los datos de IPG Panamá 2026 dicen sobre cómo se construye la autenticidad hoy

Imagina este escenario.

Vas a pedir tu promoción. Diste los resultados. Tienes los méritos. Te sientas frente a tu jefe. Y hay algo que la ciencia ya midió  y que probablemente nadie te contó:

Si tu jefe es hombre y su esposa se dedica exclusivamente al hogar, estadísticamente tiene actitudes menos favorables hacia mujeres con ambición profesional.

Este dato es un sesgo inconsciente documentado en Administrative Science Quarterly. La estructura familiar de tu jefe está en la sala antes de que comiences la conversación.

Ahora súmale esto: según la Encuesta IPG Panamá 2026, las mujeres representan el 55% de los Comités Ejecutivos en las empresas participantes. Parecería que la paridad está llegando. Pero en las Juntas Directivas, donde se toman las decisiones que realmente mueven el poder, esa representación cae al 36%. Y el 26% de las empresas tiene menos del 30% de mujeres en sus juntas, incumpliendo la Ley 56 de 2017.

me está leyendo, antes de que yo hable?Las mujeres están presentes. El poder, todavía no. Entonces la pregunta no es "¿cómo soy auténtica en el trabajo?" La pregunta es: ¿cómo soy auténtica en un sistema que ya

Y la respuesta es lo que llamo autenticidad situada.

Autenticidad es discernir qué decir, cuándo y para qué

Hay otro estudio incómodo: cuando una persona llora en el trabajo, su reputación profesional se daña, a menos que la causa sea externa y no interrumpa la dinámica laboral. Sentir está permitido. Pero solo dentro de márgenes que no incomoden al sistema. Y hay una capa que la investigación corporativa rara vez nombra: el cuerpo femenino. No lloramos en neutro. Lloramos en cuerpos que atraviesan ciclos hormonales, embarazo, postparto, menopausia. El sistema te evalúa contra un guión que asume cuerpos estables, lineales y homogéneos.

El sistema tiene sesgos que sí tienes que leer.

Los datos de Panamá lo confirman con precisión, la brecha salarial en el sector formal es del 41% a favor de los hombres. La participación laboral femenina es del 50% versus el 74% masculina. Y Panamá cayó del puesto 40 al 51 en el Global Gender Gap entre 2022 y 2025.

Pero el dato que más me impacta como investigadora es este: el 37% de las empresas panameñas encuestadas no ha definido ninguna meta formal de liderazgo femenino. Y el 32% no utiliza ningún indicador para medir el avance de las mujeres en posiciones de decisión.

 La invisibilidad del problema es el problema.Muchas organizaciones consideran que sus procesos son neutrales. Que la meritocracia garantiza la igualdad. Que si las oportunidades están abiertas para todos, el trabajo está hecho.

Pero la evidencia muestra algo diferente: la igualdad de trato no produce automáticamente igualdad de resultados. Las reglas pueden ser las mismas y aun así, el campo donde se toman  las decisiones no lo es.

Hay tres niveles de autenticidad

Robert Kegan, psicólogo del desarrollo de Harvard, mapeó los estadios de la mente adulta:

Nivel 1 Mente socializada:Te callas para encajar. Tu valor depende de la validación de otros. Te haces pequeña para no incomodar.

Nivel 2 Mente auto-autora: Sabes quién eres, pero liderar se siente como una lucha constante por demostrar tu valor frente al sesgo del sistema.

Nivel 3  Mente auto-transformadora: Lees el sistema con claridad. Ves el sesgo sin engancharte. Eliges tus batallas. Te adaptas sin perder tu centro.

Nadie vive en un solo nivel. La pregunta es ¿qué porcentaje de tu semana pasas en cada uno?

Y el contexto importa. Un sistema organizacional que no mide, no nombra ni invierte en igualdad como el 41% de las empresas panameñas que no asigna presupuesto específico a esta agenda empuja hacia el nivel 1 incluso a quienes ya operan desde el nivel 3.

El punto de quiebre: lo que mi investigación encontró

En cinco años investigando género, identidad y liderazgo con mujeres líderes de nueve países latinoamericanos, encontré un patrón que las propias entrevistadas nombraron punto de quiebre.

Los datos son contundentes:

El 44% de esos quiebres estaban directamente relacionados con el trabajo. El 50% de los que afectaron su salud mental tuvieron origen laboral. El 68% del proceso de florecer se conecta de manera directa con lo que pasa en el trabajo.

El informe IPG Panamá lo confirma desde otro ángulo: los sesgos culturales e inconscientes son la barrera más mencionada por las empresas para avanzar en liderazgo femenino. El 21% los nombra como el principal obstáculo. Y sin embargo, solo el 38% de las empresas tiene programas de sensibilización sobre sesgos de género.

Nombrar el problema es el primer paso. Y todavía estamos en ese primer paso.

Tamara, directora financiera, 44 años, se despertó una mañana y antes de abrir sus correos buscó en Google "cómo empezar mi propio negocio." Su cuerpo dejó de sostener la versión de identidad que estaba forzando.
Eva, la más joven del estudio, cuando murió su padre se dijo: "No tengo todo el tiempo del mundo. Es ahora."

Estos quiebres son el inicio de la posibilidad de ensayar quién vas a ser después.

Las relaciones que te sostienen cuando te transformas

Herminia Ibarra llama a este proceso provisional selves: versiones de ti misma que vas probando, escribiendo y reescribiendo. Frágiles. A veces silenciosas. A veces audaces.

Las mujeres líderes que más lejos llegaron en mi estudio hicieron algo sin excepción: dejaron de agotarse intentando transformarse a fuerza de voluntad y construyeron a su alrededor un círculo de relaciones de base segura.

Es como jugar tenis con alguien mejor que tú. Sin pensarlo, empiezas a jugar a su nivel. Te descubres poniendo un límite con la misma calma de tu mejor amiga. Navegando una crisis con la visión estratégica de tu mentora.

Internalizaste su estructura psicológica hasta que la tuya se expandió. Por eso con quiénes te rodeas en momentos de transición es un tema de supervivencia profesional.

Y esto tiene un correlato organizacional directo: el 45% de las empresas panameñas tiene programas de mentoría para mujeres. Es un avance real. Pero solo el 15% tiene programas de patrocinio que es donde el poder realmente se transfiere. Hay una diferencia enorme entre tener una mentora que te escucha y tener una patrocinadora que abre puertas cuando tú no estás en la sala.

Speak up es un puente

Clara, ejecutiva en un sector dominado por hombres, dijo en mi estudio:

"Déjame hablar. Yo no dejo de hablar porque soy la única mujer. Si quiero hablar, hablo."

Speak up es el puente entre la versión de ti misma que ya construiste con cuidado y el sistema que todavía no la conoce.

A veces ese puente se cruza con palabras. A veces, con silencio estratégico. La mente auto-transformadora sabe la diferencia.

Y el informe IPG Panamá lo dice de otra manera: el principal reto para las empresas ya no es incorporar más mujeres. Es garantizar que cuenten con oportunidades reales para acceder, permanecer y ejercer influencia en los espacios donde se toman las decisiones estratégicas.

Pasar de la presencia al poder.Exactamente lo que Clara hizo en esa sala.

5 preguntas para tu próxima conversación difícil

Antes de tu próxima reunión de promoción, conversación complicada o decisión de carrera:

  1. ¿Qué sistema estoy leyendo? ¿Es fértil o árido para esta versión de mí?
  2. ¿Quiénes son mis tres relaciones de base segura hoy  y alguna de ellas tiene poder para abrirme puertas?
  3. ¿En qué nivel de autenticidad estoy operando?
  4. ¿Qué versión provisional de mí estoy ensayando, está lista para mostrarse o necesita más incubación?
  5. ¿Qué me está diciendo mi cuerpo antes de hablar?

Eres la jardinera de tu propia semilla. Y el suelo también importa.

 Las empresas que miden avanzan. Las que asumen que sus procesos son neutrales, se quedan donde están.

La pregunta es: ¿Estás creando esta versión de ti con conciencia del sistema, sostenida por las relaciones que te fertilizan, y escuchando lo que tu cuerpo ya sabe?

Hay sistemas donde tu potencia crece, y otros donde no.

Empieza a plantar donde el suelo te recibe. Y si el suelo no te recibe esa también es información.

Con gratitud y admiración profunda por tu camino de aprendizaje.

Denise

Dr. Denise Dziwak- CEO Flourish Corp

Dra. Denise Dziwak es Ph.D. en Desarrollo Humano, fundadora y CEO de Flourish Corp. Ha acompañado a más de 5.000 líderes en América Latina en procesos de transformación cultural, liderazgo femenino y desarrollo de equipos de alto desempeño. Combina su experiencia corporativa en Fortune 500 con su formación científica en neurociencia, desarrollo adulto y liderazgo consciente. Su propósito: ayudar a las personas y organizaciones a florecer desde la autenticidad, la salud colectiva y el poder de la conexión humana.

Linked In / Instagram

Dziwak, D. (2024). Investigación doctoral sobre género, identidad y liderazgo femenino en corporaciones de América Latina. Flourish Corp · Harvard Flourishing Network. 9 países, 5 años de investigación.
Ibarra, H. (1999). Provisional selves: Experimenting with image and identity in professional adaptation. Administrative Science Quarterly, 44(4), 764–791.
Kegan, R. (1994). In over our heads: The mental demands of modern life. Harvard University Press.
IPG Panamá. (2026). Encuesta a sector privado sobre liderazgo y políticas de igualdad. Iniciativa de Paridad de Género Panamá · BID · MIDES.
ADP. (2025). Estudio de Cumplimiento de las disposiciones de la Ley 56 de 2017. Asociación de Directoras de Panamá.
WEF. (2025). Global Gender Gap Report. World Economic Forum.
ILOSTAT. (2025). Estadísticas de género. Organización Internacional del Trabajo.
Administrative Science Quarterly. Investigación sobre sesgos inconscientes y estructura familiar de managers. Referencia original: Lim, J. S. & Cortina, L. M. (2005) / Park, L. E. et al.
Beauvoir, S. de. (1949). El segundo sexo. Gallimard.
en
Identificarse dejar un comentario